Si hay algo de nuestro físico que nos preocupa a todos cuando pasamos de los 35 es la flacidez. La gravedad que nos demuestra que el paso del tiempo es evidente en nuestro rostro y, poco a poco, en el resto de nuestra piel. Para plantarle cara, primero hay que conocerla, prevenirla y, por último, atacarla.

¿Qué es la flacidez?

Es la pérdida de tersura y firmeza de la piel. Con el paso de los años, la dermis se debilita y pierde turgencia debido a la ralentización del proceso de producción de colágeno, elastina y ácido hialurónico, encargados de mantener la piel firme. Se trata de un proceso natural que no solo afecta al rostro sino a todo el cuerpo, provocando un aspecto de piel flácida y poco tonificada.

A pesar de tratarse de un procedimiento inherente al paso del tiempo, un buen cuidado de la piel y unos hábitos de vida saludables pueden retrasar el envejecimiento cutáneo y evitar así un descolgamiento prematuro. Para ello, es importante mantener el cutis bien hidratado y aportarle los nutrientes necesarios para que pueda mantener un aspecto saludable y que no sufra un desgaste por agentes externos como la polución o la exposición solar excesiva.

Estos consejos son clave para establecer unas bases necesarias para el cuidado de la piel, pero no son suficientes para mantenerla en buen estado. Aquí es cuando empiezan a intervenir los tratamientos estéticos, imprescindibles para evitar que los tejidos se debiliten y causen estragos en nuestro aspecto físico.

¿Cómo prevenir y tratar la flacidez?

Parece una obviedad pero la prevención es el primer paso para conseguir el rostro deseado con el paso de los años. A partir de los 30 es cuando el cuerpo deja de producir al 100% los nutrientes que la piel necesita para regenerarse a buen ritmo. Es en este punto cuando debemos empezar a aportarle todo aquello que necesite nuestra dermis para que no nos tengamos que lamentar en un futuro.

Es en la década de los 30 cuando empiezan a aparecer las primeras líneas de expresión en el rostro. Por lo tanto, en primer lugar hay que aportar al cutis muchísima hidratación para evitar que las arrugas y las marcas se hagan evidentes. Poco a poco hay que ir incorporando cuidados más allá de la cosmética.

En primer lugar, analicemos las zonas que se ven más afectadas con la edad:

Las partes del rostro donde más visible se hace la flacidez cutánea son los párpados, la papada y el desdibujamiento del óvalo facial en general.

Los expertos de IM CLINIC recomiendan llevar a cabo, como mínimo, una sesión de radiofrecuencia a la semana para combatir la flacidez, reafirmar la piel del rostro y devolverle parte del colágeno y la elastina perdidos. IM Beauty dispone del tratamiento Genesis by Mesoestetic que fusiona inteligentemente 4 tecnologías que permiten unos resultados efectivos y duraderos. Consta de 3 radiofrecuencias y un efecto farmacológico con ingredientes activos que permite aplicar 44 programas distintos en los que se aumenta la oxigenación celular y tisular, favoreciendo el drenaje.

Por otro lado, las partes del cuerpo que más acusan la falta de tersura de la piel son la cara interna de los brazos y los muslos, el abdomen y los glúteos. Gracias al tratamiento de radiofrecuencia Genesis by Mesoestetic, un equipo multifactorial, multinivel y multizona, permite adaptarse a las zonas más conflictivas en función de las necesidades de cada paciente. Se trata de un equipo médico-estético que se caracteriza por eliminar la flacidez y dejar una piel tersa y suave.

La recomendación del experto en Medicina Estética Corporal y Antiaging

Hay que ser consciente de que llevar a cabo un tratamiento de prevención de la flacidez no exime al paciente de llevar unos hábitos de vida saludables y una rutina de cuidados cutáneos diaria.

Es muy importante, para potenciar los efectos del tratamiento y conseguir unos resultados óptimos, seguir una alimentación sana rica en frutas, verduras y proteínas, realizar ejercicio físico al menos tres días a la semana, beber un litro y medio de agua al día para mantener los niveles de hidratación óptimos para la piel y evitar una excesiva exposición solar para que los efectos del astro rey no aceleren el proceso de envejecimiento cutáneo.

Con estos consejos de cuidado interior y exterior, la batalla para combatir la flacidez está ganada.