Cuando pensamos en disfrutar del verano, lo último que nos viene a la mente es hacer dieta. Pero tampoco nos entra en la cabeza volver de vacaciones con unos cuantos kilos de más. Este verano va a ser muy distinto a otros, es evidente. Tenemos más ganas de salir, de quedar con los amigos y de disfrutar de los chiringuitos… porque hemos estado mucho tiempo sin poder hacerlo. Esto implica, quizás, comer o beber de más. 

Dieta de verano en IM CLINIC

Por eso te ofrecemos 10 tips para evitar acumular kilitos durante la época estival.

  1. El verano es momento de barbacoa, aprovéchalo para comer carne y pescado a la brasa (o a la plancha). Son menos pesados que los guisos o los fritos, lo que se agradece con el calor y suma menos calorias a tu día a día.
  1. Abusa de la fruta fresca y de temporada sin miramientos. Sandía, melón, piña… te aportarán muchas vitaminas, saciarán el hambre y te hidratarán. Evítala en los postres y tómala como tentenpie, merienda y desayuno.
  1. El té verde con menta, con cola de caballo, con limón… puede ser una bebida muy refrescante si la haces en casa y le añades hielo o la pones en el frigo. De esta manera picarás menos, evitarás otro tipo de bebida más calórico y su acción termogénica te ayudará a controlar mejor el peso.
  1. Cenas de picoteo, es posible. Para evitar los excesos, haz tapas de verdura (mejor si son de temporada, más baratas y con más vitaminas), muy ricas y con menos calorías. Elige también encurtidos que aportan pocas calorías y sacian, mejillones al vapor o boquerones en vinagre.
  1. Si te pasas, compensa. Si un día crees que te has excedido en tu alimentación, prueba el día siguiente a comer mucho más ligero, por ejemplo, con piña para el desayuno, media mañana y merienda.
  1. Hazte fan de las sopas frías como la vichysoise, el gazpacho, la sopa de melón… sacian mucho y aportan pocas calorías. Pero si lo que necesitas es energía, las ensaladas de legumbres pueden ser tu aliado: los empedrados de garbanzos o judías, las ensaladas de lentejas son unos grandes aliados para el mediodía. 
  1. No renuncies a los helados, pero sí a los cremosos. Si eres de los que no puedes imaginar un verano sin un helado, apuesta por los polos. Los helados de hielo aportan menos calorías y si además te los haces tú en casa con fruta fresca, agua de coco o agua de limón, serán aún más saludables.
  1. Orchata, sí, pero sin tanta azúcar. Nada más refrescante que una orchata bien rica, pero es una bomba de azúcar. Si te apetece una, pide que sea mitad normal y mitad sin azúcar. Hoy en día la mayoría de heladerías tienen orchata sin azúcar para las personas diabéticas, aprovéchalo.
  2. Si no tienes hambre, no comas. Parece una evidencia, pero no siempre seguimos esta premisa natural. El calor veraniego puede hacernos perder el apetito. Si es así no te apures, bebe mucha agua para estar bien hidratado.
  1. 10.Evita las comidas muy copiosas y con grasa de difícil digestión, los rebozados, los fritos… que solo te aportan calorías y pesadez. Asímismo, los hidratos de carbono resérvalos para el mediodía o para la mañana y no los tomes por la noche.

dieta verano en IM CLINICY no olvides que en verano también debemos hacer actividad física: nadar, ir en bicicleta, bailar, caminar a buen ritmo… Escoge las horas de menos calor: primera hora de la mañana o última de la tarde. Y lleva siempre una botella de agua para hidratarte constantemente.

Si lo que buscas es perder peso con salud, nuestra dietista y coaching nutricional, Alba S. Dotú,  te aconsejará para que este verano pierdas esos kilos de más que hemos acumulado tanto en invierno como con el confinamiento. Además, te acompañará en todo el proceso para que puedas adaptar tu dieta a tu ritmo de vida, a tus gustos a la hora de comer y a tus necesidades.