Las nalgas son una parte de nuestra anatomía muy especial, pues solo los humanos las tenemos como consecuencia de caminar erguidos. Quizás por ello sean, en la mayoría de culturas, una potente señal de atractivo sexual. Esto suele darse tanto en mujeres como en hombres, aunque el trasero ideal en hombres y mujeres discrepa en su forma: mientras que de ellos atraen unos glúteos musculosos y definidos; en ellas se prefiere unas formas más voluptuosas, respingonas y redondeadas.

 

Hasta la aparición de la cirugía plástica fueron distintos los artilugios usados para resaltar esa zona del cuerpo y hacer fijar ahí las miradas, pero lo cierto es que las diferentes corrientes de moda han tenido la curba de las nalgas como una zona a destacar.

Aumentar el trasero con grasa

Hace unos años, la moda volvió a poner el foco de atención en el trasero y, como consecuencia, aumentó considerablemente la demanda de un tipo de aumento de glúteo especialmente entre las mujeres. Es el que se conoce como “culo brasileño”, aunque esta nomenclatura no le vendría del país luso, sino que fue acuñada en Beverly Hills.

Para conseguir este modelaje de las nalgas se procedía a inyectar grandes cantidades de grasa, que podían llegar a ser varios litros, por debajo del músculo del glúteo. La continua aparición de las archiconocidas posaderas de Kim Kardashian, que habían pasado por este procedimiento, en los medios de comunicación no hizo más que potenciar su demanda.

 

Varios años después, analizando los resultados de este tipo de intervención en EE.UU. se llega a la conclusión que este procedimiento no es suficientemente seguro. De hecho, se considera que tiene un alto índice de mortalidad.

 

Ya el año pasado, un grupo de estudio advirtió de los peligros que suponía este tipo de procedimiento y recomendó no realizar grandes inyecciones de grasa, especialmente debajo de los músculos glúteos, que de hecho es donde más cantidad se podía poner. Esta recomendación se convierte en consenso mundial, después de los congresos internacionales de cirugía plástica de Nueva York y Miami, este último justo ha acabado hace apenas unos días.

 

Prótesis y grasa, el aumento de glúteos recomendado

Así pues, no solo se recomienda no poner grandes cantidades de grasa en el glúteo, sino inyectar de manera moderada y de forma superficial, de esta manera se limitan al máximo los riesgos y complicaciones.

 

En IM CLINIC siempre abogamos por la seguridad de nuestros pacientes como nuestro principal objetivo, por ello seguimos los estándares de calidad internacional que recomiendan realizar el aumento de glúteos de manera mixta, es decir, utilizando un implante de glúteo (una prótesis no muy grande de entre 200 y 300 cc cada una) y aportar el resto del volumen utilizando una cantidad saludable de grasa que no implique complicaciones para la salud del paciente.

 

Pero ¿qué pasa si un paciente desea mucho volumen? Pues que para conseguirlo será necesario hacerlo en varias etapas, de manera que su salud no se vea perjudicada.