Sin darnos cuenta ya ha llegado la primavera y tenemos el verano a la vuelta de la esquina. El sol empieza a protagonizar nuestros días, las temperaturas suben y la ropa se vuelve más corta y liviana. Y es cuando nos planteamos hacer algo para mejorar nuestro aspecto físico: acudir al gimnasio, cuidar más lo que comemos y, por supuesto, algunos tratamientos que como la radiofrecuencia o la carboxiterapia, nos ayuden a mejorar el aspecto de nuestra piel.



Lo cierto es que, para conseguir los mejores resultados, lo mejor es la constancia y unos hábitos de vida saludables. Esto es hacer ejercicio físico de manera regular (como mínimo una media hora al día); dormir y descansar durante al menos 8 horas diarias; no tener hábitos tóxicos como fumar o consumir demasiado alcohol; llevar una dieta en la que las verduras, la fruta, las legumbres, las carnes blancas y el pescado sean los protagonistas; olvidarnos de las bebidas azucaradas, los dulces y las grasas saturadas; cuidar nuestra piel de forma constante; reír y disfrutar de la vida; así como combatir el estrés.

Pero aún así, nuestra piel sufre los cambios naturales que provoca el paso del tiempo, como la flacidez, y nuestra genética, como la celulitis. Y recurrir a la medicina estética y los tratamientos pueden ayudarnos a lucir una piel espectacular. Dos de los más recomendados son la radiofrecuencia Génesis, que además de su efecto tensor, reafirma y tonifica la musculatura, y la carboxiterapia que oxigena y elimina grasas.

Radiofrecuencia Genesis ¿qué es?

Para mejorar la flacidez facial y corporal a largo plazo y conseguir unos resultados óptimos, debemos ser perseverantes, apostar por la mejor tecnología y empezar con tiempo, por lo que esta época es ideal si lo que queremos es lucir los resultados en verano.

Uno de los tratamientos estrella para mejorar la flacidez es la Radiofrecuencia Genesis By Mesoestetic, un equipo médico-estético no invasivo que fusiona cuatro tecnologías distintas para conseguir los mejores resultados. Estas tecnologías consisten en tres tipos radiofrecuencias distintas y un efecto farmacológico con ingredientes activos que permiten personalizar el tratamiento (dispone de hasta 44 programas distintos) según las necesidades y el estado de la piel de cada paciente.

¿Radiofrecuencia facial o corporal?

La radiofrecuencia Genesis permite realizar tanto tratamientos corporales como faciales gracias a su equipo multifactorial, multinivel y multizona. Con cada sesión se aumenta la oxigenación celular y tisular, lo que contribuye a la reestructuración interna de la piel, del colágeno y de la elastina, así como a oxigenar y proteger las células. Todo ello contribuye a mejorar la calidad de la piel.

¿Los resultados de la radiofrecuencia Genesis? Una piel mucho más tersa, densa, suave e hidratada gracias a la recuperación de parte del colágeno y la elastina perdidos. El tratamiento facial, además, redibuja el óvalo facial, otorgando al cutis un aspecto rejuvenecido, fresco y saludable.

Las sesiones suelen durar entre 45 y 60 minutos, dependiendo de la zona a tratar y de las necesidades de cada paciente. Es un tratamiento muy agradable que proporciona un bienestar que también se refleja en la piel.

¿Y la carboxiterapia?

La carboxiterapia es un tratamiento médico-estético que se basa en la introducción de un gas, (CO2 de tipo medicinal) de forma controlada por un equipo especializado y monitorizada, por vía subcutánea a través de una microaguja. Esto consigue dos efectos importantes para nuestra piel: provoca su oxigenación y estimula la lipolisis (es decir, la combustión de las grasas).

Las sesiones suelen durar entre 30 y 60 minutos, dependiendo de la zona a tratar y suele ser necesario realizarla una vez por semana hasta conseguir el resultado deseado. Por ello, si se desea lucir una piel bonita durante el verano, es importante ser previsores y empezar el tratamiento con antelación.

Carboxiterapia facial y corporal

La carboxiterapia facial mejora la calidad de la piel del rostro. ¿Cómo? Contribuyendo a la correcta oxigenación del tejido subcutáneo. Esto estimula la formación de colágeno y elastina, además de un intercambio óptimo de nutrientes. ¿El resultado? Una piel con un aspecto más “sano”, con un tono más uniforme y con un contorno más terso.

La carboxitoriapia corporal también mejora el aspecto de la piel de piernas, muslos, vientre, caderas, etc. Pero además, es un exitoso tratamiento para luchar contra la “celulitis” o “piel de naranja”. Y es que la carboxiterapia comporta una mayor oxigenación de los tejidos tratados así como un aumento del flujo sanguíneo, y esto acelera la eliminación de “residuos” mejorando así el aspecto de la celulitis. Pero además este oxígeno también estimula la combustión de grasas por lo que los cúmulos se van “deshaciendo” consiguiendo una mejora muy notable de los tejidos y dejando una piel más lisa.

¿Carboxiterapia y radiofrecuencia? La combinación ideal para tus piernas.

La acción vascular del CO2 de la carboxiterapia provoca que el organismo libere ciertas sustancias que estimulan la lipólisis, es decir, la combustión de las grasa y acelera la eliminación de toxinas, lo que combate la “celulitis”.

Mientras que la radiofrecuencia contribuye a la reestructuración interna de la piel, del colágeno y de la elastina, así como a oxigenar y proteger las células. Es decir, nos ayuda a mejorar la piel y luchar contra la flacidez. Ambos tratamientos combinados consiguen mejorar sustancialmente la calidad de la piel de las piernas y muslos, consiguiendo una piel suave, tersa y lisa, sin los antiestéticos “bultitos” de la piel de naranja.